La porosidad del cabello y métodos para determinarla. ¿Qué significa que el cabello es poroso?

La porosidad del cabello y métodos para determinarla. ¿Qué significa que el cabello es poroso?

Si no fuera por la estructura del cabello y el conocimiento de sus necesidades, el tratamiento con aceite capilar no tendría tanto éxito. La clave para encontrar el aceite capilar perfecto, el que cumplirá nuestras expectativas de cuidado capilar, es definir primero la porosidad de nuestro cabello. ¿Sabes cuál es la porosidad de tu pelo? Si la respuesta es no, echa un vistazo a este artículo para informarte un poco más sobre el tema.

El cuidado capilar más eficaz es el que cubre todas nuestras necesidades capilares. El pelo puede verse afectado por diversos problemas directamente relacionados con los cambios que se producen en la estructura externa del cabello. La forma en que está construido el cabello tiene gran influencia en los cambios que sufren las fibras capilares. Naturalmente, los factores dañinos a los que solemos exponer continuamente a nuestro cabello también influyen en el estado de nuestras fibras capilares.

Aunque la estructura del cabello no es tan importante cuando solamente tratamos los mechones con un champú o un acondicionador ligero, un eficaz tratamiento con aceite requiere la elección perfecta de aceites. No todos los aceites sirven para todos los tipos de cabello. De hecho, el cuidado del cabello rizado debe diferir del cuidado del cabello graso. Entonces, ¿qué aceite debo elegir? La respuesta está en tu cabello.

LA ANATOMÍA DEL CABELLO

Nuestro cuero cabelludo cuenta con aproximadamente 100 mil folículos. Cada folículo alberga un bulbo piloso, aunque no todos los bulbos pilosos hacen crecer un pelo. El dato curioso es que hay entre 180 y 350 pelos por centímetro cuadrado de piel.

¿Cómo se forma un pelo?

En general, un pelo se divide en dos partes: una raíz y un tallo. La raíz se encuentra dentro de la dermis, en su capa subcutánea. El tallo del pelo es la parte visible que, obviamente, se encuentra por encima de la piel. Si tuviéramos que enumerar las capas de las que se compone el tallo del pelo, estas serían médula, córtex y cutícula. Las dos últimas capas están formadas por queratina, por lo que el papel de esta sustancia es tremendamente importante cuando se trata del cuidado del cabello.

En el caso del córtex, está compuesto por fuertes fibras verticales de queratina que rodean el cabello concéntricamente y son responsables, por ejemplo, de su flexibilidad. La queratina es una proteína que tiene una resistencia excepcionalmente alta a los daños, lo que no significa que el pelo sea indestructible. Además de este componente esencial, el pelo contiene la cantidad óptima de agua que debe permanecer en la misma capa para preservar su salud. Es más, esta capa contiene granos de melanina, un pigmento que da color al pelo.

La capa de queratina del pelo se sitúa como la más externa. Esta capa está formada por células callosas cuya forma puede describirse como escamosa. Estas células suelen estar dispuestas en 5-10 capas que rodean el pelo como un escudo hecho de tejas, desempeñando una función protectora contra diversos tipos de factores dañinos. Las cutículas capilares se fijan entre sí y a las capas internas del tallo piloso gracias a sustancias aceitosas. Por lo tanto, el suministro de EFA (ácidos grasos esenciales) a los mechones es absolutamente crucial.

¿Qué protege el cabello?

Además de las cutículas, que crean una especie de armadura, el cabello está protegido por una capa de cera y grasa, también conocida como sebo. El sebo lo segregan las glándulas sebáceas a los folículos, de donde sale, manteniendo el escudo de queratina y aportando hidratación al cabello. También vale la pena mencionar que el sebo humano se compone de ácidos grasos libres.

POROSIDAD DEL CABELLO

¿Qué es la porosidad del cabello? Es una de las características anatómicas de nuestro cabello, que define la posición que adoptan las mencionadas cutículas capilares con respecto a la médula. Curiosamente, las cutículas capilares pueden cambiar de posición. Cuanto más abiertas estén las cutículas, peor para nosotros. Una vez abiertas ampliamente, la sensible médula queda desprotegida y esto provoca un rápido deterioro del cabello. Esta es precisamente la razón por la que la porosidad del cabello se define como el ángulo en el que se levantan las cutículas del cabello, o lo que es más frecuente, como el nivel de daño del cabello.

Tipos de porosidad capilar

Se distinguen tres porosidades capilares:

  • porosidad baja (las cutículas se superponen unas a otras)
  • porosidad media (las cutículas están ligeramente levantadas)
  • porosidad alta (las cutículas están muy abiertas)

El nivel de porosidad no es una característica permanente del cabello aunque en algunos casos podemos establecer algunas relaciones como, por ejemplo, el hecho de que el pelo rizado suele ser muy poroso. En cualquier otro caso somos nosotros quienes determinamos el nivel de porosidad de nuestro cabello. En realidad, lo único que hay que hacer es cuidar el cabello de forma adecuada para que esté sano y conserve su baja porosidad. La porosidad del cabello aumenta al estar bajo la influencia de factores dañinos como un sol abrasador, un tratamiento de coloración, tintes,  peinados térmicos, etc.

Curiosamente, nuestro cabello puede tener varios niveles de porosidad dependiendo de la parte del tallo capilar que examinemos: cuanto más cerca de la cabeza, más baja es la porosidad del cabello. Una porosidad alta es típica de las puntas del cabello que están expuestas a la rotura y pierden agua rápidamente.

¿CÓMO DEFINIR EL NIVEL DE POROSIDAD DEL CABELLO?

Hay varias formas de definir la porosidad del cabello. ¿Cómo averiguar cuál es la estructura de nuestro cabello? La respuesta más precisa la obtendrás visitando la consulta de un tricólogo o un salón de peluquería profesional, donde podrás someterte a un examen con microscopio. De cerca, es más fácil definir la disposición de las cutículas capilares en relación con la médula. Sin embargo, si no tenemos la posibilidad de visitar a un tricólogo, podemos definir la porosidad del cabello por nuestra cuenta.

Es fácil acceder a mucha información relativa a nuestro cabello con solo observarlo detenidamente. Por ejemplo:

  • un cabello con porosidad baja (típico de las mujeres asiáticas) es liso, brillante, pesado y sin volumen; no es propenso a peinarse, no absorbe bien el agua y es bastante difícil secarlo después del lavado;
  • un cabello con porosidad media (típico de la mayoría de las mujeres) se debilita, carece de brillo e hidratación, se ondula ligeramente, es propenso al encrespamiento cuando se expone a la humedad, y es fácil que se parta o se vuelva quebradizo;
  • un cabello con porosidad alta (frecuentemente aclarado o teñido) está muy dañado, áspero, mate, quebradizo, excesivamente deshidratado, partido. Este tipo de cabello tiene tendencia al debilitamiento, así como a verse afectado por la electricidad estática y el encrespamiento.

La prueba de porosidad capilar es una herramienta bastante útil a la hora de definir el tipo de cabello que tenemos. Basta con responder a unas sencillas preguntas relativas, por ejemplo, al tiempo que necesita el cabello para secarse, su estado general, el estado de las puntas, las dificultades de peinado, etc. Una vez finalizada la prueba, se nos proporciona una respuesta que indica el nivel de porosidad concreto del cabello. Con una alta probabilidad, el algoritmo es capaz de definir con precisión el tipo de cabello al que nos enfrentamos.

¿Cómo comprobar la porosidad del cabello en casa? Muchos blogueros presentan tres métodos menos conocidos que no son tan fiables y pueden causar dificultades aún mayores a la hora de definir la porosidad del cabello. Estos métodos son:

  • La prueba del agua que consiste en colocar un fragmento de cabello de 1-2 cm en un vaso de agua fresca y observar cuánto tarda el cabello en absorber el agua (los cabellos con porosidad alta se hunden más rápido);
  • La prueba del coco consiste en observar cómo reacciona el cabello cuando se recubre con aceite de coco puro (el cabello con porosidad alta se encrespa y tiene mal aspecto);
  • La prueba de la harina es un método que consiste en espolvorear el cabello peinado y suelto con harina y comprobar qué cantidad de la harina permanece en el cabello (el cabello con porosidad alta recoge la mayor parte de la harina).

LA POROSIDAD DEL CABELLO Y EL TRATAMIENTO CON ACEITE CAPILAR

¿Para qué sirve conocer el tipo de porosidad del cabello? Como se mencionó al principio de este artículo, la porosidad del cabello es información clave. El conocimiento exacto del estado de nuestro cabello contribuye a que proporcionemos un cuidado adecuado al mismo y facilita la elección de los aceites que deben devolver la salud a nuestros mechones. Hay que tener en cuenta que un aceite inadecuado es la forma más rápida de deteriorar el aspecto del cabello.

¿Qué aceite capilar elegir?

El cabello se verá favorecido por diversos métodos de cuidado capilar, siempre que estos métodos se adapten a su porosidad. Por ejemplo, un cabello con porosidad baja se ve beneficiado por un tratamiento con aceite que dure mucho tiempo, aunque puede ser fácil sobrecargarlo. Un cabello con porosidad alta, por su parte, requiere un tratamiento con aceite corto, pero profundo para ayudar a que las cutículas se cierren. Tanto el cuidado del cabello como los aceites tienen que ir de la mano de la estructura capilar. Entonces, ¿qué aceite capilar es el mejor?

Dependiendo de la porosidad del cabello, los aceites capilares deben variar porque:

  • el cabello con porosidad baja reacciona bien a los aceites vegetales de moléculas pequeñas que son fuente de una gran cantidad de ácidos grasos saturados. Las moléculas de estos ácidos pueden penetrar en el cabello atravesando ligeramente las cutículas estrechamente superpuestas. Para este fin son perfectos, por ejemplo, el aceite de palma, el aceite de coco, la manteca de karité, la manteca de babasú o la manteca de cupuacu. Muchos de estos aceites se incluyen en la composición de Nanoil para cabellos con porosidad baja);
  • el cabello con porosidad media necesita aceites vegetales de moléculas ligeramente más grandes con predominio de ácidos grasos monosaturados como omega-7 y omega-9. Para ello, debemos recurrir al aceite de jojoba, al aceite de macadamia, al aceite de linaza, al aceite de sésamo, al aceite de semilla de calabaza, al aceite de marula o al aceite de arroz. Algunos de estos aceites están presentes en Nanoil para cabellos con porosidad media);
  • el cabello con porosidad alta requiere una nutrición profunda gracias a los aceites vegetales de moléculas más grandes y mayor contenido en ácidos grasos polisaturados, incluidos en los aceites omega-3 y omega-6. Para este tipo de cabello hay que utilizar aceite de argán, aceite de almendras dulces, aceite de onagra, aceite de algodón, aceite de maze o aceite de semillas de uva. La gran mayoría de estos aceites están incluidos en la composición de Nanoil para cabellos con porosidad alta).

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