Adaptar el peinado a la forma del rostro es la clave de un bonito look. Un corte de pelo adecuado puede estilizar el rostro y realzar su aspecto. En cambio, un peinado incorrecto te hará parecer unos años mayor o incluso más llenita. Aprende el secreto de un buen corte de pelo y descrubre qué peinados van con la forma de tu cara.
La tarea de los peluqueros y peluqueras es elegir un peinado que te haga verte y sentirte bien. Pero no es fácil cumplir las expectativas del cliente y ofrecerle un corte de pelo que realce sus puntos fuertes. ¿Cuál es el problema? Todavía nos cuesta adaptar un peinado a la forma de la cara de cada persona. En primer lugar, no sabemos cómo determinar la forma del rostro. En segundo lugar, no sabemos qué peinados son los más atractivos para una forma concreta. Y, debido a esto, tenemos que fiarnos de la opinión y experiencia de nuestro peluquero o nuestra peluquera.
La relación entre el corte de pelo y la forma de la cara es algo obvio. Esta relación nos permite resaltar los puntos fuertes y ocultar los puntos débiles de nuestro aspecto. Un corte y peinado bien elegidos pueden estilizar un rostro ancho o desviar la atención de unos ojos hundidos, una nariz grande o unas orejas prominentes. Además, es una forma fácil de quitarse unos años de encima o de conseguir que los rasgos faciales tengan un aspecto más delicado.
Elegir el corte de pelo adecuado para la forma de tu rostro es crucial. El primer paso es averiguar la forma de tu cara. Y esto puedes hacerlo utilizando uno de los tres métodos caseros. Elige el que te resulte más cómodo. Si lo haces bien, definir la forma de tu rostro será un juego de niños.
Existen cuatro formas básicas: cuadrada, triangular (en forma de corazón), redonda y rectangular (alargada). Pero podemos mencionar varios subtipos más. Esta es la descripción de los más importantes en peluquería.
Si tu cara tiene forma de corazón, opta por peinados a capas, preferiblemente de longitud media. El bob clásico o el bob rizado son perfectos. Te quedará bien el flequillo a un lado (corto, largo, grueso, fino... lo que sea) o su alternativa: mechones sueltos a ambos lados cubriendo las sienes. Una barbilla demasiado afilada será menos visible cuando recurras a los cortes de pelo asimétricos.
Peinados a evitar con un rostro con forma de corazón: pixies, peinados que dejan al descubierto la frente, peinados altos, pelo largo o estilo bob recto.
Si tu cara tiene forma cuadrada, estarás más guapa con una melena larga o, al menos, una media melena ondulada que suavice los marcados rasgos del rostro. Sería estupendo que te decidieras por un peinado a capas suavemente asimétrico que desvíe la atención de la marcada línea de la mandíbula. También puedes llevar el pelo fuera de la cara para adelgazar el rostro. Si tienes la cara cuadrada, opta por un flequillo despeinado.
Peinados a evitar con un rostro cuadrado: flequillo recto, recogido, cortes de pelo más cortos que la línea de la barbilla, peinados que tocan la cara.
Si tienes un rostro ovalado clásico, tienes suerte. Casi todos los peinados te quedarán bien: pelo corto, media melena y largo. No dudes en recogerte el pelo en un moño o en una coleta. También puedes probar con un flequillo recto y denso. Los cortes de pelo clásicos sin capas son los mejores, por ejemplo, el lob (bob largo).
Peinados a evitar con un rostro ovalado: cortes de pelo asimétricos y típicos masculinos, todos los peinados que cubren la forma perfecta de la cara.
Si tienes la cara redonda, un peinado con flequillo en diagonal o sin flequillo te quedará genial y hará que el contorno de tu cara parezca más esbelto. Opta por un peinado largo y sutil, sin capas marcadas. Una buena idea es un delicado corte en capas suaves que cubra las mejillas y estilice el rostro. Incluso los cortes cortos pueden funcionar para las caras redondas, pero deben estar desordenados y levantados en las raíces. Además, no pueden peinarse hacia atrás para que tu cara parezca menos regordeta. El volumen es imprescindible con este tipo de rostro.
Peinados a evitar con un rostro redondo: pelo liso y pesado, corte a la altura de las mejillas, corte con flequillo recto, bob clásico. Estos cortes de pelo no van con una cara redonda.
Si tienes la cara alargada, de forma rectangular, debes decidirte por cortes de pelo estilo bob más cortos que lleguen hasta la línea de la barbilla. De esta forma, darás a tu rostro las proporciones adecuadas. Con una forma de cara así, deberías centrarte en aumentar el volumen de tu pelo, por ejemplo, llevando rizos. Además, un flequillo grueso que cubra la frente acortará el rostro. Si tu cara tiene forma rectangular, es mejor que elijas una longitud media, capas adecuadas u ondas.
Peinados a evitar con un rostro alargado: aquellos que cubran la cara, cortes de un solo largo, pelo que caiga sobre la cara, corte sin volumen, corte sin flequillo.
Si tu cara tiene forma de diamante, debes optar por cortes cortos o de longitud media. El bob es una solución perfecta con esta forma de cara. También puedes llevar el pelo largo recogido detrás de las orejas o cortes cortos y desordenados: consiguen realzar unos pómulos bonitos. Pide a tu peluquero o peluquera un flequillo despeinado (recto o de lado). Cubrir la mandíbula es fundamental cuando se tiene este tipo de rostro.
Peinados a evitar con rostros en forma de diamante: peinados lisos, los recogidos, los moños desordenados en la parte superior de la cabeza que dejan al descubierto la frente.
Si tu cara tiene forma de pera, deberías llevar cortes más cortos, por ejemplo, bob o media melena, pero solo a capas. Puedes equilibrar las proporciones de tu rostro aumentando el volumen del cabello, por ejemplo con ondas o rizos que son la mejor opción. También puedes cambiar la raya a un lado o hacerte un moño para alargar la cara. El pelo largo solo funcionará si no te tapa la cara, así que recógetelo.
Peinados a evitar en rostros con forma de pera: pelo liso y largo que caiga sobre la cara, peinados simétricos, peinados sin flequillo.
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